tamajón y alrededores
“Guadalajara, regalo de entornos idílicos, en una paz absoluta”.
viajayganavida
Hoy os proponemos una ruta de un día, fácil, tranquila y bonita para hacer por la provincia de Guadalajara, dentro del maravilloso entorno de la arquitectura negra, por lo que es una ruta ideal para combinar otro día con esta ruta, que es otra ruta MUY TOP que tenemos por la zona. Así mismo, si os apetece hacer senderismo, también podéis combinarla con Pico Ocejón y/o Hayedo Tejera Negra.
Vamos que, si no conocéis la zona, no dudéis en veniros al menos tres días para disfrutarla, y hacer todas nuestras rutas, porque es un entorno precioso.
ESQUEMA DE LA RUTA
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Tamajón
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Charca o Laguna de Tamajón
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Ciudad encantada de Tamajón
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Campillejo
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El Espinar
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Roblelacasa
La ruta comienza en Tamajón, ubicado a 40 minutos de Guadalajara y a una hora y media de Madrid.
Tamajón, es uno de los pueblos de arquitectura negra imprescindibles de visitar en la provincia de Guadalajara. Una vez lleguéis, os aconsejamos aparcar al lado de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. La gran joya de Tamajón, mezcla del románico y del renacimiento.



Nosotros primero la vimos por fuera, y después de ver el pueblo y la charca, coincidió que a las doce había misa y la abrieron, así que pasamos a verla por dentro. Es bonita, aunque nos gustó más por fuera.
Después de ver la iglesia, tenéis que continuar andando por el interior del pueblo. Iréis callejeando pasando por la plaza, viendo el ayuntamiento, que es un palacio renacentista (Palacio de los Mendoza), y descubriendo rincones y casitas con encanto. Por último, veréis la Fuente Nueva, el lavadero y el pilón.
En unos quince minutos habréis recorrido el pueblo. Después, tendréis que coger el coche y dirigiros a la charca o Laguna de Tamajón (a un minuto en coche). Para llegar a ella, entrando al pueblo, a mano derecha donde hay un cartel que pone Cogolludo, entre dos casas, ahí es. Podéis aparcar el coche justo ahí ya que es una breve parada. Aquí lo que tenéis que hacer es disfrutar de las vistas, con el Pico Ocejón de fondo, y que además podréis ver reflejado en el agua. Así como, disfrutar de la paz que se respira, y por supuesto aprovechar para hacer fotos, pues es un lugar muy fotogénico:
Tras esta bonita parada, tenéis que coger de nuevo el coche y dirigiros a ver lo último que os queda por visitar en Tamajón, la Ermita de la Virgen de los Enebrales. Tardaréis unos cinco minutos en llegar, y además se aparca sin ninguna dificultad en la esplanada de al lado. Para llegar nosotros pusimos el nombre de la Ermita en Google maps y nos llevó sin problema.
Es una ermita muy bonita con mezcla de los estilos gótico, románico, barroco y renacentista.


Una vez vista (por dentro la veréis a través de la reja), debéis ir andando al parking descubierto donde habéis dejado el coche, y bajar hacia abajo un par de minutos hasta adentraros en la pequeña Ciudad encantada de Tamajón.
Esta ciudad encantada consiste en un paseo fácil, apto para todos los públicos (si vais con bebé es necesario mochila portadora). El tiempo para visitarla varia en función de lo que os detengáis e investiguéis. Nosotros estuvimos media hora paseando tranquilamente y disfrutando de la paz que se respira. Estuvimos prácticamente solos todo el rato.



De aquí os proponemos os dirijáis hasta Campillejo, que está a unos diez minutos. Es el típico pueblo de arquitectura negra, pequeñito, pero con un encanto único. A nosotros nos gusta mucho porque no es tan conocido como Campillo de Ranas, Valverde o Majaelrayo, (estos pueblos tenéis que verlos también sí o sí otro día). Tenéis aquí la ruta y es súper bonito también. Por lo que poder disfrutar de un pueblo con encanto en soledad, lo consideramos un lujazo.
En Campillejo lo que tenéis que hacer es callejear por el pueblo y ver su magnífica iglesia construida totalmente en pizarra negra.


Una vez pateado el interior de Campillejo, también debéis daros un pequeño paseo por las afueras del pueblo, andando unos minutos por la carretera, para que podáis observar las vistas de las montañas. Ya veréis que son unas vistas chulísimas.
De Campillejo, os proponemos que os dirijáis hasta El Espinar, ubicado a tres minutos. Es un pueblo mucho menos visitado en comparación con otros, también es verdad que es más pequeñito y no está tan bien conservado, por lo que no lo consideramos imprescindible si vais justos de tiempo.
Por último, del Espinar tenéis que ir hasta Roblelacasa, ubicado a cinco minutos, y el cual sí consideramos un imprescindible en la ruta por los pueblos negros. Sin duda, es uno de los más bonitos.
En Roblelacasa debéis pasear por el pueblo, viendo la fuente, la bonita iglesia y su torre, y el encanto de sus casas típicas que están muy bien conservadas y hay varias súper fotogénicas.
De Roblelacasa, solos solo tenemos una foto de hace tropecientos años, sacada con un móvil de aquel momento. Os la dejamos aquí pero no hace justicia. Así que tendréis que ir y ver con vuestros propios ojos el encanto de este pueblo.

Y para terminar el día de una manera redonda, os proponemos visitéis las pozas del Algibe, en Roblelacasa. Os dejamos aquí la ruta.
Esperamos que si no conocéis la zona os animéis a visitarla. ¡No os defraudará!